Paneles solares en Canarias para autoconsumo: qué cambia de verdad en las islas

Paneles solares canarias autoconsumo

Respuesta corta: el autoconsumo fotovoltaico encaja bien en Canarias porque el archipiélago junta un recurso solar alto y poco estacional con viviendas que climatizan buena parte del año, y porque allí el impuesto indirecto es el IGIC y no el IVA. Lo que no encaja es el discurso comercial de las amortizaciones milagrosas: las islas también imponen condiciones propias —calima, salitre, viento, temperatura de célula, logística de repuestos— que un presupuesto peninsular copiado y pegado no contempla. Esta guía te da el marco para decidir con tus datos.

Nota de transparencia: esta página se ha reescrito para retirar cifras que no podemos sostener. Ya no encontrarás aquí tablas de producción por isla, precios de instalación, importes de subvención, ahorros anuales ni plazos exactos de amortización, porque ninguno de esos números se puede dar de forma responsable sin ver tu cubierta y tu curva de consumo. Encontrarás, a cambio, el criterio para pedirlos y para comprobar si el que te los da sabe de lo que habla.

Instalación fotovoltaica sobre la cubierta de una vivienda en un entorno costero

Lo que de verdad cambia en Canarias (y lo que no)

Circula una idea muy extendida en las islas: que la electricidad es más cara allí y que por eso las placas se pagan solas antes. La primera mitad es cierta a medias y la segunda es una conclusión mal construida. Generar un kilovatio hora en Canarias cuesta más que en la Península, eso es un hecho técnico derivado del tipo de parque de generación insular. Pero el precio que paga el consumidor doméstico está igualado por ley con el peninsular: los sobrecostes de los sistemas eléctricos no peninsulares se cubren mediante un mecanismo específico de compensación de extracostes, no repercutiéndolos en tu recibo.

Traducido: tu tarifa no es distinta por vivir en Tenerife o en Fuerteventura. Lo que sí es distinto es cuánta energía consumes y cuándo la consumes. Un hogar canario con climatización funcionando buena parte del año tiene un perfil de consumo diurno amplio y sostenido, y ese es justamente el perfil que mejor casa con la generación fotovoltaica. Ahí está el argumento honesto, y es lo bastante bueno como para no necesitar adornos.

El segundo cambio real es fiscal. Canarias tiene un régimen económico y fiscal propio, y el impuesto indirecto que grava la compra e instalación no es el IVA, sino el IGIC. Eso afecta al importe final del presupuesto y a cómo debe estar desglosada la factura. El tercero es ambiental: el clima insular es benigno para vivir y exigente para los materiales.

Si un presupuesto de fotovoltaica para Canarias no menciona el IGIC, ni la protección frente a ambiente marino, ni cómo se limpiarán los módulos tras la calima, no está hecho para las islas: es una plantilla peninsular con el nombre cambiado.

Un sistema eléctrico aislado: qué implica para tu tejado

Canarias no está interconectada con la Península, y entre islas la interconexión es parcial. Cada sistema insular tiene que equilibrar por su cuenta lo que genera y lo que consume, en tiempo real, sin poder apoyarse en un sistema grande al que exportar los sobrantes o del que importar cuando falta. Los sistemas pequeños son, por definición, más sensibles a las variaciones bruscas de generación y de demanda.

Para una instalación doméstica en cubierta esto tiene menos consecuencias de las que se suelen anunciar, pero conviene entenderlo por dos motivos. El primero es que refuerza el sentido del autoconsumo: cada kilovatio hora que produces y consumes en tu propia casa es energía que ese sistema aislado no tiene que generar. El segundo es que las condiciones técnicas de conexión, los criterios de la distribuidora y la manera de gestionar la inyección a red pueden tener particularidades propias de cada sistema insular. No es algo que resuelvas tú: es algo que tu instalador debe conocer y decirte por escrito antes de firmar.

Lo que no debes aceptar es la versión dramatizada del asunto, esa en la que te venden la batería diciendo que la red insular te va a limitar la inyección constantemente. Si alguien afirma que tu instalación va a sufrir limitaciones, que te enseñe el condicionado técnico concreto que se lo impone. Con documento o sin argumento.

Autoconsumo con y sin excedentes

Existen dos grandes modalidades. En la modalidad sin excedentes se instala un dispositivo antivertido que impide que salga energía a la red; es la opción cuando no interesa o no se puede verter, y desperdicia la energía que sobra. En la modalidad con excedentes el sobrante sí sale a la red, y dentro de ella puedes acogerte a la compensación simplificada o vender la energía en mercado dándote de alta como productor, con las obligaciones administrativas y fiscales que eso conlleva. Para una vivienda, lo habitual y lo sensato es la compensación simplificada.

El recurso solar canario: alto, estable y con matices

La latitud del archipiélago juega a favor. Al estar más al sur que cualquier punto peninsular, la altura del sol en invierno es mayor, y eso se traduce en una estacionalidad menos marcada: la diferencia entre lo que produce una instalación en junio y lo que produce en diciembre es menor que en el norte del país. Para el autoconsumo doméstico esto importa mucho, porque el problema clásico de la fotovoltaica peninsular es el hundimiento invernal de la producción justo cuando el consumo sube.

Ahora los matices, que es donde se separan los buenos instaladores de los vendedores. Dentro de una misma isla las diferencias son grandes. Las vertientes norte de las islas de mayor relieve reciben la influencia de los alisios y del mar de nubes que allí llaman panza de burro, con una nubosidad baja persistente en determinadas épocas. Las vertientes sur y las islas orientales, más llanas, tienen un cielo mucho más despejado. Y la altitud, la orientación de la ladera y las sombras del propio relieve completan un mosaico que hace que dos casas separadas por pocos kilómetros no produzcan lo mismo.

Por eso no vas a encontrar en esta página una tabla de kilovatios hora por isla. Cualquier cifra de ese tipo dada de memoria es decorativa. Lo que sí puedes exigir es una simulación con las coordenadas de tu cubierta, con su acimut e inclinación reales, con las sombras del entorno introducidas y con las pérdidas del sistema declaradas. Y que te digan qué herramienta han usado. Un instalador serio lo entrega sin que se lo pidas dos veces.

Calor, calima y salitre: los tres factores que cambian el diseño

La temperatura, que juega en contra

Este punto es contraintuitivo y casi nadie lo explica en las visitas comerciales: el calor no ayuda, resta. Lo que genera electricidad en un módulo fotovoltaico es la radiación que recibe, no la temperatura a la que está. Y el rendimiento de la célula cae conforme sube su temperatura. La potencia que aparece en la etiqueta del módulo se mide en condiciones estándar, con la célula a 25 grados; en una cubierta canaria en agosto, la célula está bastante por encima de esa cifra.

El dato que gobierna esto está publicado en la ficha técnica de cualquier módulo serio: el coeficiente de temperatura de la potencia máxima, un valor negativo expresado en porcentaje por grado centígrado. Cuanto más próximo a cero, mejor se comporta el módulo con calor. Es un criterio de selección legítimo en Canarias y conviene compararlo entre las ofertas, junto con la temperatura nominal de operación que también declara el fabricante.

De ahí se derivan dos decisiones de montaje. Una: ventilación por detrás. Un módulo pegado a la cubierta, sin cámara de aire, acumula calor y rinde peor que el mismo módulo sobre una estructura que deja circular el aire. Dos: cuidado con la integración estética a cualquier precio. En zonas con normativa de integración paisajística a veces se exige el montaje coplanar; es legítimo, pero conviene saber que tiene una contrapartida térmica y hablarlo antes, no descubrirla en verano.

La calima

Las intrusiones de polvo sahariano son un fenómeno propio del archipiélago y afectan a la producción por dos vías distintas. Mientras dura el episodio, el polvo en suspensión filtra la radiación que llega al módulo. Después, el polvo que se deposita sobre el vidrio sigue restando hasta que se retira. La primera parte no la puedes evitar; la segunda sí.

Lo razonable en Canarias es asumir que la limpieza de módulos es una tarea de mantenimiento ordinaria, no un extra opcional, y planificar cómo se hará: quién sube, con qué medios de seguridad, con qué agua y con qué frecuencia. La frecuencia no se fija en un folleto: se decide mirando el monitor de producción. Si la generación cae de forma sostenida en días despejados comparada con periodos anteriores equivalentes, toca limpiar. Un sistema de monitorización decente convierte esto en una observación de treinta segundos.

Sobre la limpieza en sí, dos advertencias técnicas: agua de baja mineralización o desmineralizada para no dejar cerco de cal, y nada de productos abrasivos ni de rascar en seco, porque se puede dañar la capa antirreflectante del vidrio. Y no se limpia a mediodía con el módulo ardiendo: el choque térmico no es buena idea.

El salitre y el viento

La proximidad al mar es la norma en las islas, no la excepción, y la atmósfera marina es corrosiva. Afecta a las estructuras de soporte, a la tornillería, a los marcos de los módulos y a las cajas y conexiones que queden a la intemperie. Existe un ensayo normalizado de niebla salina para módulos fotovoltaicos, la norma IEC 61701, y los fabricantes que lo han superado lo publican con su nivel de severidad. Pedir ese certificado en una instalación costera es una pregunta legítima y muy reveladora.

En la estructura, el criterio es equivalente: aluminio con tratamiento adecuado y tornillería de acero inoxidable apta para ambiente marino, evitando el contacto directo entre metales distintos que active la corrosión galvánica. Y en cuanto al viento, el cálculo no es opinable: el Código Técnico de la Edificación fija en su documento básico de acciones en la edificación cómo se determina la carga de viento según la zona y la altura, y el instalador tiene que justificar que el anclaje y el lastre resisten esa carga. Si la respuesta a "¿cómo has calculado el viento?" es "esta estructura la ponemos siempre", ahí tienes tu respuesta sobre el instalador.

Insularidad: logística, repuestos y servicio técnico

Este apartado no sale en los folletos y es de los que más disgustos evita. Una instalación fotovoltaica no es solo un conjunto de módulos: es un inversor, un sistema de monitorización, protecciones, y a veces una batería. Los módulos rara vez fallan; el inversor es el componente que estadísticamente da más servicio postventa a lo largo de la vida de la instalación.

En una isla, una avería de inversor plantea una pregunta que en la Península casi nadie se hace: ¿cuánto tarda en llegar el repuesto y quién viene a montarlo? Si el fabricante no tiene distribución ni servicio técnico con presencia real en el archipiélago, la sustitución depende de un envío marítimo o aéreo y de que alguien acuda. Cada semana con el inversor parado es una semana produciendo cero, y eso no lo compensa un descuento en el precio de compra.

Preguntas concretas que conviene hacer antes de firmar, y que deberían responderse por escrito en la oferta:

El criterio general: en un contexto insular, la disponibilidad de servicio pesa tanto como el precio. Elegir una marca poco conocida por ahorrar en la compra puede salir carísimo el día que falle.

Fiscalidad: en Canarias hay IGIC, no IVA

El Impuesto General Indirecto Canario es el tributo propio del archipiélago que sustituye al IVA dentro del Régimen Económico y Fiscal de Canarias, y lo gestiona la Agencia Tributaria Canaria. Esto no es un detalle contable: cambia el importe final del presupuesto y cambia cómo debe emitirse la factura.

Aquí hay que ser prudente, porque los tipos aplicables dependen de la normativa vigente, de si la operación es entrega de bienes o ejecución de obra, y de las particularidades del caso. Por eso no vas a leer aquí un porcentaje: lo correcto es consultar el tipo aplicable con la Agencia Tributaria Canaria o con tu asesor fiscal antes de firmar, y exigir que el presupuesto lo desglose de forma expresa.

Lo que sí puedes verificar tú mismo en cualquier oferta:

En cuanto al IRPF, existe en la normativa estatal un régimen de deducciones por obras de mejora de la eficiencia energética en vivienda, sujeto a requisitos, a plazos de vigencia y a la acreditación mediante certificados energéticos antes y después de la obra. Su aplicación concreta a tu caso, y si sigue vigente cuando ejecutes la instalación, es una consulta para tu asesor. Desconfía de quien te ofrezca la deducción como un descuento automático en su propio presupuesto.

Ayudas y subvenciones sin cuentos (y el bulo del MOVES III)

Empecemos por la corrección más importante de esta página. El Plan MOVES III es un programa de movilidad eléctrica. Financia la adquisición de vehículos eléctricos y la instalación de infraestructura de recarga. No subvenciona paneles solares, ni inversores, ni la batería de tu instalación fotovoltaica, ni aerotermia. Es un error que circula por multitud de webs del sector, y que esta misma página arrastraba en su versión anterior. Si un comercial te presenta el MOVES como la ayuda que va a pagar tus placas, no está solo equivocándose en un dato: te está construyendo un presupuesto sobre un ingreso que no va a llegar.

Dicho eso, ¿existen ayudas al autoconsumo? A lo largo de los últimos años ha habido programas estatales y autonómicos, con convocatorias que abren y cierran, presupuestos que se agotan y requisitos que cambian de una edición a otra. Por eso aquí no hay importes, ni euros por kilovatio pico, ni topes, ni plazos de cobro: cualquiera de esas cifras caduca y una cifra caducada en una web es una cifra falsa.

Lo que sí se sostiene es el método:

Sobre bonificaciones locales: la normativa reguladora de las haciendas locales permite a los ayuntamientos aprobar bonificaciones potestativas en el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (artículo 74.5) y en el Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras (artículo 103.2.b) para instalaciones de aprovechamiento de energía solar. Potestativas quiere decir que existen solo si tu ayuntamiento las ha aprobado en su ordenanza fiscal, con las condiciones y la cuantía que allí figuren. Compruébalo en la ordenanza de tu municipio antes de contar con ese ahorro, y no aceptes un porcentaje dicho de palabra.

El marco legal del autoconsumo, en cristiano

Dos normas te interesan por encima del resto.

El Real Decreto-ley 15/2018 derogó el cargo sobre la energía autoconsumida que se popularizó como "impuesto al sol", reconoció el derecho al autoconsumo compartido y eliminó barreras administrativas que hasta entonces desincentivaban las instalaciones domésticas. Producir y consumir tu propia energía no genera hoy ningún peaje ni cargo por ese hecho. Si alguien te menciona todavía el impuesto al sol, está desactualizado varios años.

El Real Decreto 244/2019 es la norma que regula las condiciones administrativas, técnicas y económicas del autoconsumo. Define las modalidades, establece el mecanismo de compensación simplificada de excedentes, regula el autoconsumo colectivo con sus coeficientes de reparto y crea el registro administrativo de autoconsumo. Es la referencia que debe citar cualquier profesional del ramo cuando le preguntes cómo va a quedar tu instalación desde el punto de vista legal.

Modalidad Qué pasa con el sobrante Para quién tiene sentido
Sin excedentes Un dispositivo antivertido impide que salga energía a la red; lo que sobra se pierde Casos en los que no interesa o no es posible verter, o instalaciones muy ajustadas al consumo
Con excedentes acogida a compensación simplificada El sobrante se vierte y se descuenta en la factura mensual, con límites La opción habitual en vivienda: sencilla, sin alta como productor
Con excedentes no acogida a compensación La energía vertida se vende en el mercado Instalaciones mayores o titulares que asumen las obligaciones de productor

Compensación simplificada de excedentes y sus tres límites

Este es el mecanismo que casi todo el mundo entiende mal, y del que dependen las cuentas de tu instalación. Funciona así: la energía que viertes a la red durante el periodo de facturación se valora según lo pactado con tu comercializadora y se descuenta de tu factura. Pero tiene tres límites que hay que tener claros antes de firmar nada.

Primer límite: solo se compensa el término de energía. La compensación se aplica sobre el coste de la energía que has consumido de la red, no sobre los peajes de acceso, ni los cargos, ni el término de potencia, ni el alquiler de equipos de medida, ni los impuestos. Por muchos excedentes que generes, esa parte de la factura sigue ahí.

Segundo límite: el saldo nunca es negativo. La compensación puede llegar, como máximo, a dejar a cero el coste de la energía consumida en ese periodo. Si has vertido más de lo que has consumido, ese exceso no se te paga. La compensación simplificada no es una venta de energía.

Tercer límite: no se acumula. Lo que no se compensa dentro del periodo de facturación no pasa al mes siguiente. Un verano con excedentes enormes no te construye un colchón para el invierno.

A eso se añaden los requisitos de acceso al mecanismo: la fuente de energía primaria debe ser renovable, la potencia total de las instalaciones de producción asociadas no puede superar los 100 kW, hace falta un contrato de compensación entre consumidor y productor cuando no son la misma persona, y la instalación no puede tener un régimen retributivo adicional.

De estos tres límites se deduce la regla práctica más útil de toda la guía: en autoconsumo, el kilovatio hora que consumes en el momento en que lo produces vale mucho más que el que viertes. Dimensionar bien no es poner los módulos que caben, es poner los que vas a aprovechar.

Existen ofertas comerciales que van más allá de la compensación estricta, con saldos acumulables o abonos en cuenta. Son productos de mercado libre, con sus condiciones y su letra pequeña, y conviene leerlas con calma: a veces el precio de compensación mejora a cambio de un término de energía más caro.

Dimensionar con tu consumo real: factura, Datadis y curva horaria

Aquí es donde se gana o se pierde el dinero, y donde más se improvisa. Un dimensionado serio no parte de los metros cuadrados de tu tejado ni de una estimación a ojo: parte de tus datos de consumo reales.

Paso 1: reúne tus facturas

Necesitas al menos doce meses completos, para captar el ciclo anual entero. De cada factura te interesan la potencia contratada por periodos, el consumo de energía por periodos, la tarifa de acceso y quién es tu distribuidora. Con eso ya sabes cuánto consumes y en qué franjas.

Paso 2: descarga tu curva horaria

Las distribuidoras ponen a disposición de los consumidores la plataforma Datadis, donde puedes descargar tus consumos horarios registrados por el contador inteligente. Ese fichero, hora a hora, vale más que cualquier estimación: te dice exactamente cuánta energía gastas a las dos de la tarde y cuánta a las once de la noche, día por día.

Con la curva horaria y una simulación de producción para tu cubierta se calcula lo único que importa de verdad: qué porcentaje de tu consumo puedes cubrir directamente con el sol y qué porcentaje de tu producción se te iría a la red como excedente. Un instalador que no te pida esos datos está dimensionando a ojo, por muy convincente que suene.

Paso 3: piensa en el consumo que puedes mover

Antes de añadir un módulo más, mira si puedes desplazar consumo a las horas de sol. Lavadora, lavavajillas, secadora, bomba de la piscina, termo eléctrico, carga del coche si lo tienes: todo lo que se pueda programar al mediodía convierte excedente barato en autoconsumo directo. En una vivienda canaria con climatización, además, buena parte de la demanda ya está donde interesa.

Paso 4: revisa la potencia contratada

La fotovoltaica reduce la energía que compras, no el término de potencia. Aprovecha el estudio para comprobar si tu potencia contratada está sobredimensionada, que es un caso muy común y una de las pocas mejoras que ahorran dinero sin invertir un euro.

¿Batería sí o no?

No hay respuesta universal, y desconfía de quien la tenga preparada antes de ver tus datos. La batería tiene sentido cuando tienes excedente significativo al mediodía y consumo apreciable de noche, de forma sostenida durante todo el año. Pierde sentido cuando la mayor parte de tu consumo ya coincide con la producción, cuando la vivienda se usa de forma estacional o cuando el sobrante es pequeño.

Elementos que conviene poner sobre la mesa antes de decidir, sin cifras de folleto:

Y una advertencia sobre el respaldo ante cortes: una instalación fotovoltaica conectada a red se desconecta automáticamente cuando cae el suministro, por seguridad. Tener paneles no significa tener luz en un apagón. Para eso hace falta que el equipo esté preparado expresamente para funcionar en modo aislado o de respaldo, y hay que pedirlo y verificarlo, porque no viene de serie.

Legalización, registro y trámites municipales

El papeleo lo hace el instalador, pero tú tienes que saber qué debe existir para poder reclamarlo. En una instalación doméstica típica de autoconsumo en cubierta:

Un aviso concreto: no existe ningún registro llamado "RIEM" ni "REIM". Es un invento que aparece en webs del sector copiadas unas de otras. Si en tu presupuesto figura una partida con ese nombre, pregunta a qué trámite real corresponde y pide el justificante de presentación cuando esté hecho.

En el ámbito municipal, muchos ayuntamientos han sustituido la licencia de obra menor por una declaración responsable o comunicación previa para instalaciones sobre cubierta, con su tasa y el Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras correspondiente. Varía de un municipio a otro, así que la consulta en tu ayuntamiento es obligatoria.

Y una particularidad canaria que conviene mirar antes de encargar nada: el archipiélago tiene una densidad alta de figuras de protección territorial y paisajística, además de conjuntos históricos y entornos catalogados. Si tu inmueble está afectado, la instalación puede requerir informes adicionales y condicionantes de color, disposición o visibilidad de los módulos desde la vía pública. Se resuelve, pero se resuelve antes, no después de tener los paneles en el suelo del patio.

Autoconsumo colectivo y comunidades de propietarios

Buena parte de la población canaria vive en edificios de viviendas o en urbanizaciones de adosados, y ahí el autoconsumo colectivo es la vía natural: una instalación común en la cubierta y un reparto de la energía entre los participantes mediante coeficientes de reparto acordados y comunicados a la distribuidora.

Dos claves jurídicas:

La mayoría necesaria. El artículo 17.1 de la Ley de Propiedad Horizontal permite acordar la instalación de sistemas comunes de aprovechamiento de energías renovables con el voto favorable de un tercio de los propietarios que representen a su vez un tercio de las cuotas de participación, y establece que el coste no se repercute a quienes no votaron a favor, que podrán sumarse más adelante en las condiciones que la norma prevé. Es una mayoría bastante accesible, y mucha gente sigue creyendo que hace falta unanimidad.

La proximidad. El Real Decreto 244/2019 define cuándo se consideran próximas las instalaciones a efectos de autoconsumo colectivo: conexión a través de la red interior, o a través de líneas directas, o a través de la red de baja tensión derivada del mismo centro de transformación, además de criterios de distancia y de coincidencia de los primeros dígitos de la referencia catastral. Esos criterios se han ido ampliando por normativa posterior para facilitar el autoconsumo colectivo a través de la red. Como es un punto que cambia, que sea tu instalador quien te justifique por escrito bajo qué supuesto encaja tu caso concreto.

En urbanizaciones canarias de adosados, con viviendas contiguas y cubiertas similares, la instalación compartida permite aprovechar mejor la superficie disponible y concentrar el mantenimiento en un solo sistema. A cambio exige acuerdo, reparto y gestión, y eso es tan importante como la parte técnica: dejad por escrito qué pasa cuando alguien vende su vivienda o cuando quiere modificar su coeficiente.

Garantías, seguro y mantenimiento

Conviene distinguir tres cosas que se mezclan en las visitas comerciales.

La garantía legal. En la compra de bienes por un consumidor, el Real Decreto-ley 7/2021 elevó la garantía legal de conformidad a tres años desde la entrega para los productos adquiridos a partir del 1 de enero de 2022. Es un derecho que tienes frente al vendedor, con independencia de lo que diga cualquier folleto.

Las garantías comerciales del fabricante. En fotovoltaica son habituales dos: la de producto, que cubre defectos del módulo, y la de rendimiento, que compromete un porcentaje mínimo de potencia retenida al cabo de cierto número de años. Sus plazos son distintos entre sí y distintos según fabricante. Pide los documentos, no el resumen oral.

La garantía de la instalación. Es la del instalador sobre su trabajo: anclajes, estanqueidad de la cubierta, cableado, protecciones y puesta en marcha. Es la que más disgustos evita y la que más a menudo se queda sin concretar en el contrato.

Sobre el seguro: comunica la instalación a tu aseguradora de hogar y comprueba que queda cubierta, con qué capital y frente a qué riesgos, incluyendo viento y fenómenos atmosféricos. Es una llamada de diez minutos que puede evitar una sorpresa muy cara.

Y sobre mantenimiento, el plan mínimo razonable en un entorno insular: revisión periódica de anclajes y estructura por corrosión, comprobación de conexiones y protecciones, limpieza de módulos según lo que muestre la monitorización, revisión de los avisos del inversor y verificación de que la producción anual sigue en línea con lo esperado.

Cómo auditar un presupuesto canario

Pide al menos tres ofertas y compáralas con esta lista. No es una tabla de precios: es una tabla de lo que tiene que estar escrito. Un presupuesto que falle en varias de estas filas no es más barato, es más incompleto.

Qué revisar Qué debe aparecer por escrito Señal de alarma
Equipos Marca, modelo y potencia unitaria de módulos; marca y modelo de inversor; cantidad exacta de cada elemento "18 paneles de alta eficiencia" sin marca ni modelo
Producción estimada Simulación con las coordenadas, acimut e inclinación de tu cubierta, sombras y pérdidas declaradas; herramienta utilizada Una cifra redonda sin metodología detrás
Dimensionado Referencia expresa a tus consumos reales y a tu curva horaria Propuesta hecha sin haber visto una sola factura tuya
Impuesto IGIC desglosado, con base imponible y tipo El presupuesto habla de IVA
Ambiente marino Tratamiento anticorrosión de estructura y tornillería; certificación de niebla salina del módulo si es zona costera No se menciona el salitre en ninguna parte
Viento Justificación del cálculo de cargas conforme al Código Técnico de la Edificación y del sistema de anclaje o lastre "Esta estructura la ponemos siempre"
Comportamiento térmico Coeficiente de temperatura de Pmáx del módulo y previsión de ventilación trasera Montaje coplanar sin cámara y sin explicación
Trámites Qué trámites incluye el precio: memoria o proyecto, certificado de instalación, comunicación a distribuidora, contrato de compensación Partidas con nombres inexistentes, tipo "RIEM"
Garantías Garantía de producto y de rendimiento del fabricante y garantía del instalador sobre la obra, cada una con su plazo "25 años de garantía" sin decir de qué
Postventa insular Quién atiende averías en tu isla y con qué compromiso de plazo Empresa sin presencia real en el archipiélago
Ayudas Convocatoria concreta y aviso de no iniciar la obra antes de solicitar Importes de subvención dados por seguros y ya descontados del precio
Plazos y condiciones Plazo de ejecución, forma de pago, penalizaciones y qué ocurre si se retrasa el material Pago íntegro por adelantado

Señales de alarma en la venta puerta a puerta

El sector solar ha crecido rápido y ha atraído a comerciales que venden fotovoltaica igual que venderían cualquier otra cosa. Estas son las señales que deberían hacerte cerrar la carpeta:

Frente a eso, el comportamiento de un profesional serio es aburrido y reconocible: te pide facturas, sube a mirar la cubierta, mide, pregunta por tus hábitos, avisa de lo que no sabe y entrega una oferta con nombres y modelos.

Preguntas frecuentes

¿En Canarias la luz es más cara que en la Península?

El coste de generar electricidad en las islas es superior, porque son sistemas aislados que dependen en buena medida de centrales térmicas. Pero la tarifa que paga el consumidor está igualada por ley con la peninsular y el sobrecoste se cubre mediante el mecanismo de compensación de extracostes de los sistemas no peninsulares. Por tanto, no compres una instalación porque te digan que tu kilovatio hora vale más: lo que hace atractivo el autoconsumo en Canarias es el recurso solar y tu perfil de consumo, no un precio distinto.

¿El Plan MOVES III paga las placas solares?

No. El Plan MOVES III es un programa de movilidad eléctrica: financia la compra de vehículos eléctricos y la instalación de puntos de recarga. No subvenciona módulos fotovoltaicos, inversores, baterías domésticas de la instalación solar ni aerotermia. Si un comercial te presenta el MOVES como la ayuda de tus placas, está mezclando programas y conviene desconfiar del resto de su presupuesto.

¿En Canarias se paga IVA por una instalación fotovoltaica?

No. En Canarias no se aplica el IVA, sino el Impuesto General Indirecto Canario (IGIC), que es un tributo propio del Régimen Económico y Fiscal del archipiélago y lo gestiona la Agencia Tributaria Canaria. El tipo aplicable a los equipos y a la ejecución de obra depende de la normativa vigente y del tipo de operación, así que pide el presupuesto con el impuesto desglosado y confirma el tipo con la Agencia Tributaria Canaria o con tu asesor antes de firmar.

¿Cuánto produce una instalación en mi isla?

Depende de la isla, de la vertiente, de la altitud, de la orientación e inclinación de tu cubierta y de las sombras, y las diferencias dentro de una misma isla pueden ser grandes. Cualquier cifra dada de memoria es un adorno comercial. Pide al instalador una simulación con las coordenadas de tu tejado y su acimut e inclinación reales, y que te diga qué herramienta ha usado y qué pérdidas ha supuesto.

¿La calima estropea los paneles?

No los estropea, pero sí reduce la producción mientras dura el episodio, porque el polvo en suspensión filtra la radiación, y después, porque queda depositado sobre el vidrio. En Canarias eso convierte la limpieza en una tarea de mantenimiento con la que hay que contar, no en un extra opcional. Cuánto baja depende de la intensidad del episodio y de si llueve después, así que lo razonable es vigilar la producción en el monitor y limpiar cuando se note la caída.

¿El calor mejora la producción de los paneles?

No: es lo contrario de lo que casi todo el mundo supone. Lo que produce electricidad es la radiación, no la temperatura, y el rendimiento del módulo baja cuando sube la temperatura de la célula. La ficha técnica lo indica como coeficiente de temperatura de Pmáx, un valor negativo expresado en porcentaje por grado. Por eso importa que los módulos queden ventilados por detrás y no pegados a la cubierta.

¿Sigue existiendo el impuesto al sol?

No. El Real Decreto-ley 15/2018 derogó el cargo sobre la energía autoconsumida que se conocía popularmente como impuesto al sol y reconoció el derecho al autoconsumo compartido. Autoconsumir la energía que produces en tu tejado no genera hoy ningún peaje ni cargo por ese hecho.

¿Cómo funciona la compensación de excedentes?

En la modalidad con excedentes acogida a compensación simplificada del Real Decreto 244/2019, la energía que viertes a la red se valora y se descuenta en tu factura mensual con tres límites: solo se compensa el término de energía, nunca los peajes, cargos, término de potencia ni impuestos; el saldo no puede ser negativo, es decir, la compensación llega como mucho a dejar a cero el coste de la energía consumida en ese periodo; y lo que sobra no se acumula al mes siguiente. Requiere además fuente renovable, potencia de producción asociada no superior a 100 kW y un contrato de compensación con tu comercializadora.

¿Merece la pena poner batería en Canarias?

Depende de cuánta energía te sobra al mediodía y de cuánta consumes de noche, y eso se ve en tu curva horaria, no en un folleto. La batería tiene más sentido cuando el consumo nocturno es alto y estable durante todo el año, y menos cuando la vivienda se usa de forma estacional o cuando la mayor parte del consumo ya coincide con las horas de sol. Añade coste, ocupa espacio y quiere una ubicación fresca y ventilada, algo que en las islas hay que pensar bien.

¿Qué trámites hay que hacer para legalizar la instalación?

En una instalación doméstica típica, el instalador prepara la memoria técnica de diseño o el proyecto según la potencia, tramita el certificado de instalación eléctrica ante el órgano competente del Gobierno de Canarias, comunica la instalación a la distribuidora para modificar el contrato de acceso y firma contigo el contrato de compensación de excedentes con la comercializadora. La inscripción en el registro administrativo de autoconsumo suele resolverse a partir de esa documentación. No existe ningún registro llamado RIEM ni REIM: si te lo cobran aparte, pregunta a qué trámite concreto corresponde.

¿Necesito licencia del ayuntamiento?

Depende del municipio. Muchos ayuntamientos han sustituido la licencia de obra menor por una declaración responsable o una comunicación previa para instalaciones sobre cubierta, y suele haber tasa e Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras. En Canarias conviene comprobar además si el inmueble está en un entorno protegido, en un conjunto histórico o afectado por normas de integración paisajística, porque eso puede exigir informes adicionales y condicionar el color y la colocación de los módulos.

¿Puede una comunidad de vecinos instalar placas y con qué mayoría?

Sí. El artículo 17.1 de la Ley de Propiedad Horizontal permite acordar la instalación de sistemas comunes de aprovechamiento de energías renovables con el voto favorable de un tercio de los propietarios que representen a su vez un tercio de las cuotas de participación, y el coste no se repercute a quienes no votaron a favor, sin perjuicio de que puedan sumarse después. Sobre esa base se puede montar un autoconsumo colectivo con coeficientes de reparto entre las viviendas participantes.

Conclusión: decidir con tus números, no con los del folleto

Canarias reúne condiciones favorables para el autoconsumo fotovoltaico, y no hace falta exagerarlas. El sol es abundante y menos estacional que en el norte del país, muchas viviendas tienen un consumo diurno amplio por la climatización, la fiscalidad indirecta es la propia del archipiélago y el marco legal del autoconsumo lleva años estabilizado y es favorable al usuario doméstico. Con eso basta para que la operación merezca un estudio serio.

Lo que las islas añaden es una lista de exigencias técnicas que en la Península se pueden pasar por alto y aquí no: proteger frente al salitre, calcular el viento de verdad, ventilar los módulos porque el calor resta, contar con la limpieza tras la calima y asegurarte de que, si algo falla, hay alguien en tu isla que puede repararlo sin esperar semanas a un barco.

Y una última idea, la que ordena todas las demás: el número que decide no es el de la publicidad, es el tuyo. Tus doce facturas, tu curva horaria de Datadis, tu cubierta medida y tres presupuestos comparados con la tabla de esta guía. Si un instalador se niega a trabajar con esos datos, no necesitas discutir con él: necesitas otro instalador.

Esta guía no incluye precios, plazos de amortización ni importes de ayudas de forma deliberada. Preferimos darte el método para obtenerlos de tu propio caso antes que una cifra bonita que caduque en seis meses y te haga tomar una mala decisión.

Si quieres una segunda lectura de los presupuestos que estás manejando, escríbenos desde solarhogar.es con los datos básicos: isla, municipio, tipo de vivienda y cubierta, consumo anual y las ofertas que tengas sobre la mesa. No vendemos instalaciones ni cobramos comisión por derivar clientes a instaladores.

Dónde encontrar lo que hemos visto

Un apunte práctico antes de cerrar: aquí tienes por dónde empezar:

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Sobre este artículo: contenido editorial de solarhogar.es. No realizamos instalaciones ni ensayos propios, y esta guía no contiene reseñas de clientes ni valoraciones de producto. La información normativa y fiscal es orientativa y puede cambiar: contrasta siempre con la fuente oficial vigente y, en las cuestiones tributarias, con la Agencia Tributaria Canaria o con tu asesor. Actualizado el 2 de septiembre de 2026.