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Aerotermia vs gas natural: calculadora real de ahorro · imagen ilustrativa generada por IA
🔥 Aerotermia
Aerotermia vs gas natural: calculadora real de ahorro

¿Estás harto de ver cómo sube la factura del gas cada invierno? Yo también lo estuve. Recuerdo perfectamente la cara de mi vecino, Juan, cuando recibió el ...

Actualizado abril 2026 Iván Escudero Datos verificados

Aerotermia vs gas natural: calculadora real de ahorro

¿Estás harto de ver cómo sube la factura del gas cada invierno? Yo también lo estuve. Recuerdo perfectamente la cara de mi vecino, Juan, cuando recibió el último recibo: casi 300 € solo por calefacción. Y eso que vive en una casa de tamaño medio en Zaragoza, no en un palacio. "Esto es insostenible", me dijo, con el ceño fruncido. Lleva años pensando en cambiar de sistema, pero el miedo a la inversión inicial y a meterse en líos le frenaba. La verdad es que, hasta hace poco, la información sobre la aerotermia no era tan clara como ahora, y las ayudas eran un lío. Pero la cosa está cambiando, y mucho. Si te rondaba la cabeza la idea de pasarte a la aerotermia, o simplemente quieres entender qué te conviene más entre aerotermia y gas natural, prepárate, porque te voy a desgranar los números de verdad, sin rodeos, para que veas el ahorro real en tu bolsillo.

Tabla de contenidos

¿Por qué empezar a cuestionar tu sistema de calefacción actual?

Mira, seamos sinceros. Si sigues calentando tu casa con gas natural, lo más probable es que estés tirando el dinero. Y no solo eso, sino que estás contribuyendo a un problema que nos afecta a todos: la contaminación. Cada vez que enciendes la caldera, estás quemando combustibles fósiles, liberando CO2 a la atmósfera y alimentando el cambio climático. Pero no te agobies, porque hay alternativas mucho mejores, y la aerotermia es, sin duda, una de las más potentes para el hogar en España.

Ya no se trata solo de sentirte bien por ser más ecológico; se trata de ahorrar euros de forma inteligente. Las facturas de gas, como bien sabes, son una montaña rusa, y la tendencia, por desgracia, no es a la baja. Piensa en esos meses de frío intenso, cuando la calefacción está a tope. Si tu instalación es un poco antigua, es posible que estés perdiendo mucha energía por el camino. La aerotermia, en cambio, funciona de manera totalmente diferente y mucho más eficiente. ¿Sabías que una bomba de calor aerotérmica puede generar hasta 4 kWh de calor por cada kWh de electricidad que consume? Es una locura de rendimiento, y eso se traduce directamente en tu factura. La brecha entre la eficiencia del gas y la aerotermia es cada vez mayor, y si no te pones al día, te vas a quedar atrás.

¿Te imaginas no tener que mirar el termostato con miedo a que se dispare la factura? ¿O poder calentar tu casa, tener agua caliente sanitaria y hasta refrescar en verano, todo con un solo equipo, de forma limpia y ahorrando un dineral? Eso es lo que te puede ofrecer la aerotermia. Así que, si quieres dejar de ser esclavo de las subidas del gas y apostar por una solución moderna, rentable y respetuosa con el planeta, sigue leyendo. Te voy a dar todas las claves para que tomes la mejor decisión para tu hogar y tu bolsillo. Y si ya estás convencido, ¿a qué esperas para pedir tu presupuesto?

El gas natural: el rey de la calefacción en España (y su reinado se tambalea)

El gas natural ha sido, durante décadas, la solución predilecta para calentar nuestros hogares en España. Es fácil de entender: una caldera que quema gas para calentar agua que circula por radiadores o suelo radiante. Su instalación es relativamente sencilla y, hasta hace no mucho, el precio del gas era bastante estable y asequible. Esto hizo que se popularizara enormemente, y hoy en día, millones de hogares españoles dependen de él para tener calor en invierno y agua caliente.

Sin embargo, el trono del gas natural se está agrietando. Los precios del gas en los mercados internacionales son cada vez más volátiles. Hemos visto subidas históricas que han puesto en jaque la economía de muchas familias. Y la cosa no pinta mejor a largo plazo. Las políticas energéticas mundiales buscan descarbonizar la economía, lo que implica una reducción progresiva del uso de combustibles fósiles. Esto significa que, a medio y largo plazo, el gas natural será cada vez más caro y menos atractivo. Además, su combustión genera gases de efecto invernadero, algo que la Unión Europea y España están decididas a reducir drásticamente.

¿Te has fijado en cómo han subido las facturas de gas en los últimos años? No es una sensación, es una realidad. Un hogar medio con calefacción de gas natural puede estar gastando en gas unos 1.200 € al año, pero esta cifra puede dispararse fácilmente hasta los 1.800 € o más en climas fríos o con viviendas mal aisladas. Y a esto hay que sumarle el coste del mantenimiento de la caldera, que suele rondar los 150-200 € anuales, y la posible necesidad de reemplazarla cada 15-20 años, lo que supone una inversión considerable. Te lo digo sin rodeos: seguir apostando por el gas natural es apostar por un sistema obsoleto y cada vez más caro. Es como seguir usando un teléfono fijo cuando tienes un smartphone en la mano.

Si te has sentido identificado con esta situación y estás buscando una salida a esta espiral de precios, es hora de mirar hacia el futuro. No dejes que tu factura de gas te controle.

Aerotermia: la energía limpia que está revolucionando los hogares

Ahora, hablemos de la estrella emergente: la aerotermia. ¿Qué es exactamente? Pues mira, en pocas palabras, es una tecnología que aprovecha la energía del aire exterior para calentar o enfriar tu casa y producir agua caliente sanitaria. Sí, has leído bien, ¡del aire! Funciona gracias a una bomba de calor, un aparato que, en verano, puede incluso refrescar tu hogar. Es una solución 3 en 1: calefacción, refrigeración y agua caliente.

La magia está en su eficiencia. La aerotermia no genera calor quemando nada. Utiliza la electricidad para mover un refrigerante que extrae el calor del aire, incluso cuando hace frío fuera (hasta -20 °C, según el modelo). Luego, amplifica esa energía y la transfiere al circuito de calefacción de tu casa. Por eso su rendimiento es tan alto. El famoso COP (Coeficiente de Rendimiento) de una máquina de aerotermia puede estar entre 3 y 5. Esto significa que, por cada unidad de electricidad que consume, genera entre 3 y 5 unidades de energía térmica. Una caldera de gas, en el mejor de los casos, tiene una eficiencia cercana al 95%, es decir, por cada unidad de gas, produce casi una unidad de calor, y además pierde algo de energía por la chimenea. La diferencia es brutal, ¿verdad?

Imagina tu casa, perfectamente climatizada, y que el equipo que lo hace utiliza energía limpia, renovable. Eso es la aerotermia. Además, no emite CO2 ni otros contaminantes en el punto de uso, lo que la hace una opción fantástica para mejorar la calidad del aire en tu zona y contribuir a un planeta más sano. No hay humos, no hay olores, solo confort y eficiencia.

Si te llama la atención la idea de tener un sistema de climatización moderno y que te ayude a ahorrar dinero cada mes, la aerotermia es el camino a seguir. ¿Quieres saber cuánto te costaría dar el salto? Sigue leyendo.

El coste de la instalación: ¿Cuánto te va a costar el salto?

Aquí es donde muchos se echan para atrás. La inversión inicial en un sistema de aerotermia es, sin duda, superior a la de una caldera de gas. No te voy a engañar. Pero es fundamental entender que no es un gasto, sino una inversión a largo plazo que te va a compensar económicamente.

El precio de una instalación completa de aerotermia para una vivienda unifamiliar media en España (unos 120-150 m²) puede variar considerablemente, pero para que te hagas una idea, suele oscilar entre los 8.000 € y los 15.000 €. Esta cifra depende de varios factores: la potencia de la bomba de calor que necesites (que a su vez depende del tamaño de tu casa, su aislamiento y la zona climática), la marca y modelo elegido, la complejidad de la instalación (si hay que cambiar radiadores, instalar suelo radiante, etc.) y la mano de obra de la empresa instaladora.

Por ejemplo, una instalación básica para una casa pequeña en una zona templada podría rondar los 6.000-7.000 €, mientras que un sistema de alta gama para una vivienda grande y bien aislada, con suelo radiante y aire acondicionado por conductos, podría superar los 12.000-15.000 €. La marca también influye; equipos de marcas premium como Daikin o Mitsubishi suelen tener un precio más elevado que otras opciones. Por ejemplo, una bomba de calor aerotérmica de alta gama de 12 kW para una casa de unos 150 m² en la Comunidad de Madrid, con instalación y depósito de ACS, podría costar alrededor de 10.000 € - 12.000 € sin ayudas.

Hay que comparar esto con el coste de una caldera de gas de condensación nueva, que puede rondar los 1.500 € - 3.000 € (sin contar la instalación si requiere obra nueva). A primera vista, la diferencia es abismal. Pero, ¿qué pasa si sumamos lo que te ahorras en gas durante años? Es ahí donde la balanza empieza a inclinarse. Además, no olvides que tienes acceso a ayudas y subvenciones que pueden reducir significativamente esta inversión inicial. En España, para 2026, se espera que estas ayudas sigan vigentes, pudiendo cubrir hasta un 40% o incluso un 50% de la inversión en instalaciones de aerotermia, lo que podría rebajar el coste real a unos 4.000 € - 7.500 €. ¡Eso cambia mucho las cosas!

Si estás pensando en renovar tu sistema de calefacción y quieres tener una idea precisa de cuánto te costaría en tu caso particular, te recomiendo que solicites un estudio personalizado.

Consumo y facturas: la batalla de los euros mes a mes

Aquí es donde realmente salta a la vista la superioridad de la aerotermia sobre el gas natural. La diferencia en el consumo energético y, por tanto, en las facturas, es notable.

Como te comentaba, la aerotermia es increíblemente eficiente. Gracias a su COP de 3 a 5, necesita mucha menos energía para generar la misma cantidad de calor que una caldera de gas. Vamos a poner un ejemplo real. Una vivienda de 120 m² en un clima continental como el de Valladolid, con un aislamiento medio, que necesita unas 10.000 kWh de energía térmica al año para calefacción y ACS.

  • Con Gas Natural: Si el consumo anual es de 10.000 kWh térmicos y el precio del gas es de 0,08 €/kWh (un precio estimado para 2026, aunque puede variar), el coste anual solo de calefacción y ACS sería de 800 €. A esto hay que sumar el coste de la electricidad para la bomba de circulación y el encendido, que podría ser unos 50 € adicionales. Total: 850 €/año.
  • Con Aerotermia: Para generar esos mismos 10.000 kWh térmicos, una bomba de calor con un COP medio de 4 necesitaría consumir 2.500 kWh de electricidad. Si el precio de la electricidad es de 0,15 €/kWh (un precio estimado para 2026), el coste anual de electricidad sería de 375 €. Total: 375 €/año.

¡Ojo! Esto es un cálculo simplificado. Hay que tener en cuenta la temperatura exterior, el aislamiento de la casa, la temperatura deseada, la eficiencia real de cada equipo y las tarifas de energía. Pero como puedes ver, la diferencia es de más de 475 € al año en este ejemplo. Si tu consumo es mayor o el precio del gas sube, el ahorro será aún más significativo.

Y no olvidemos la versatilidad. Con la aerotermia, por un pequeño coste adicional en electricidad, puedes refrescar tu casa en verano. Mientras que con el gas natural, necesitarías un sistema de aire acondicionado independiente, con su propio consumo eléctrico. Esto significa que, en muchos casos, la aerotermia te sustituye dos sistemas (calefacción y aire acondicionado) y produce agua caliente, optimizando tu consumo energético global.

Si quieres saber cuánto podrías ahorrar tú en particular, el primer paso es entender tus consumos actuales. ¿Te gustaría tener un cálculo aproximado para tu hogar?

Ahorro real y retorno de la inversión: ¿Cuándo empiezas a ganar dinero?

Ya hemos visto que el ahorro anual puede ser muy suculento. Pero, ¿cuándo se amortiza esa inversión inicial más alta de la aerotermia? Vamos a poner números.

Tomemos el ejemplo anterior de una instalación de aerotermia con un coste de 10.000 € (antes de ayudas) y un ahorro anual de 475 € frente al gas natural.

  • Sin ayudas: Si invertimos 10.000 € y ahorramos 475 € al año, el periodo de retorno de la inversión sería de aproximadamente 21 años (10.000 € / 475 €/año). Esto parece mucho, ¿verdad? Pero espera, que vienen las ayudas.
  • Con ayudas: Supongamos que las ayudas cubren el 40% de la inversión. La inversión real se reduce a 6.000 € (10.000 € * 0,60). Con el mismo ahorro anual de 475 €, el periodo de retorno de la inversión se reduce a unos 12,6 años (6.000 € / 475 €/año).

Y aquí es donde la cosa se pone interesante. La vida útil de un sistema de aerotermia es considerablemente mayor que la de una caldera de gas. Mientras una caldera de gas puede durar entre 15 y 20 años, una bomba de calor aerotérmica de buena calidad puede funcionar perfectamente durante 25-30 años. Si calculamos el ahorro total a lo largo de su vida útil, la diferencia es abrumadora.

En esos 25 años de vida útil, una instalación de aerotermia con una inversión inicial de 6.000 € (tras ayudas) y un ahorro anual de 475 € te supondría un ahorro neto de 11.875 € (25 años * 475 €/año). Si a esto le restamos la inversión inicial, el beneficio neto sería de 5.875 €.

En cambio, si hubieras seguido con tu caldera de gas, gastando 850 € al año durante 25 años, habrías desembolsado 21.250 €. La diferencia es de más de 15.000 € a favor de la aerotermia. ¡Y eso sin contar las posibles averías y mantenimientos más costosos de la caldera a medida que envejece!

Además, las cifras de ahorro pueden ser aún mayores. En una instalación de 4 kW en Sevilla, con un buen aislamiento, el ahorro anual con aerotermia frente al gas natural puede superar los 680 €. Si tu consumo es alto y tu tarifa de gas es elevada, el retorno de la inversión se acelera aún más. Te lo digo sin rodeos: la aerotermia no solo te ahorra dinero, sino que te hace ganar dinero a largo plazo.

¿Estás listo para empezar a ahorrar de verdad y ver cómo tu inversión se recupera?

Ayudas y subvenciones: el empujón que necesitas para decidirte

Las ayudas y subvenciones son un factor clave que ha hecho que la aerotermia sea mucho más accesible para los hogares españoles. El gobierno, tanto a nivel estatal como autonómico, está promoviendo activamente la transición energética, y la aerotermia es una de las tecnologías estrella en esta apuesta por la descarbonización.

El programa principal que está financiando estas instalaciones es el Programa de apoyo a la rehabilitación energética de edificios existentes, dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Estas ayudas, que se gestionan a través de las Comunidades Autónomas, suelen ser directas y pueden cubrir un porcentaje importante de la inversión.

Para 2026, se espera que estas líneas de ayuda sigan activas, aunque pueden sufrir modificaciones. Las cuantías suelen variar, pero como te comenté, pueden oscilar entre el 40% y el 50% del coste subvencionable de la instalación. Esto significa que una inversión de 10.000 € podría verse reducida a 5.000 € o 6.000 € tras aplicar la ayuda.

Hay que tener en cuenta que estas ayudas suelen tener ciertos requisitos:

  • La instalación debe ser realizada por profesionales cualificados y registrados.
  • Los equipos deben cumplir con ciertas normativas de eficiencia energética.
  • En algunos casos, la instalación debe formar parte de un proyecto de rehabilitación integral del edificio o de mejora de la eficiencia energética.
  • Las solicitudes se presentan a través de las oficinas de energía de cada Comunidad Autónoma, y los fondos suelen ser limitados, por lo que es aconsejable informarse y tramitar la solicitud lo antes posible.

Por ejemplo, en la Comunidad Valenciana, las ayudas para la aerotermia pueden ser de hasta 3.000 € para viviendas unifamiliares. En Cataluña, también existen subvenciones importantes. Incluso en comunidades donde las ayudas directas son menores, hay deducciones fiscales asociadas a la mejora de la eficiencia energética de la vivienda.

La verdad es que estas subvenciones son el empujón definitivo para muchas familias. Imagina instalar un sistema de aerotermia que te va a ahorrar cientos de euros al año, ¡y que además te subvencionan una parte importante de la inversión! Es el momento perfecto para dar el paso.

¿Quieres saber si tu Comunidad Autónoma tiene ayudas disponibles y cómo solicitarlas? Nosotros te podemos orientar en todo el proceso.

Mantenimiento y vida útil: ¿Qué te espera a largo plazo?

Cuando comparamos sistemas de climatización, es fácil centrarse solo en el coste inicial y el consumo. Pero, ¿qué pasa con el mantenimiento y cuánto tiempo nos va a durar el equipo? Aquí es donde la aerotermia también saca pecho.

Mantenimiento de la Aerotermia: El mantenimiento de un sistema de aerotermia es, por lo general, bastante sencillo y económico. Consiste principalmente en:

  1. Limpieza de filtros: Al menos una vez al año, es recomendable limpiar los filtros de aire del split exterior para asegurar un buen rendimiento.
  2. Revisión periódica: Se recomienda una revisión anual o bianual por parte de un técnico cualificado para comprobar el estado del circuito de refrigerante, la presión, el funcionamiento general de la bomba y la limpieza de los componentes.
  3. Comprobación de niveles: El técnico verificará los niveles de gas refrigerante y el estado de los componentes eléctricos.

El coste de este mantenimiento anual suele oscilar entre 100 € y 200 €. Esto es comparable, e incluso inferior, al mantenimiento de una caldera de gas de condensación moderna, que también requiere revisiones periódicas por normativa y para asegurar su correcto funcionamiento.

Vida Útil: Aquí es donde la diferencia se nota de verdad. Una caldera de gas natural, por su naturaleza de combustión, está sometida a un mayor desgaste. Su vida útil estimada suele ser de 15 a 20 años. Pasado este tiempo, es muy probable que necesites reemplazarla, lo que supone una inversión considerable.

En cambio, los sistemas de aerotermia, al ser bombas de calor que no implican combustión, están diseñados para ser mucho más duraderos. Una bomba de calor aerotérmica de buena calidad, con un mantenimiento adecuado, puede perfectamente funcionar de forma óptima durante 25 a 30 años, e incluso más. Esto significa que, a lo largo de la vida útil de la instalación, te ahorras la necesidad de reemplazar el equipo principal.

Pongamos un ejemplo. Si una caldera de gas te cuesta 2.500 € y dura 18 años, y una bomba de aerotermia te cuesta 8.000 € (antes de ayudas) y dura 25 años, a los 25 años habrías invertido en calderas de gas: 2.500 € (primera) + (aproximadamente) 2.500 € (segunda) = 5.000 €. En cambio, con aerotermia, habrías invertido una sola vez 8.000 €. Si además consideramos las ayudas, la aerotermia se vuelve aún más ventajosa.

Por lo tanto, no solo el ahorro energético es mayor, sino que la durabilidad del sistema aerotérmico te proporciona tranquilidad y evita futuras inversiones importantes.

¿Te preocupa el mantenimiento o la durabilidad de tu sistema actual? Quizás sea el momento de considerar una solución que te dé paz mental durante décadas.

Confort y versatilidad: más allá del simple calor

A menudo, cuando pensamos en sistemas de calefacción, nos centramos únicamente en la temperatura. Pero el confort va mucho más allá. La aerotermia ofrece una experiencia de confort superior y una versatilidad que el gas natural simplemente no puede igualar.

Confort Térmico: La aerotermia, especialmente cuando se combina con sistemas de baja temperatura como el suelo radiante o radiadores de baja temperatura, proporciona un calor muy homogéneo y agradable. Olvídate de las fluctuaciones de temperatura que a veces se experimentan con las calderas de gas tradicionales. El calor se distribuye de manera uniforme por toda la estancia, creando un ambiente acogedor y constante.

  • Suelo radiante: Es la combinación perfecta. El calor se irradia desde el suelo, creando una sensación de calidez muy natural y agradable, sin corrientes de aire ni sequedad excesiva. Es ideal para tener los pies calientes en invierno. Aerotermia y suelo radiante: combinación ganadora te cuenta todo sobre esta maravilla.
  • Radiadores de baja temperatura: Si ya tienes radiadores, muchos de ellos son compatibles con la aerotermia si funcionan a temperaturas más bajas (unos 40-45 °C frente a los 60-70 °C de una caldera convencional). Esto es clave para la eficiencia de la bomba de calor. Si tus radiadores actuales son muy pequeños, quizás necesites cambiarlos por unos de mayor tamaño o de baja temperatura para optimizar el rendimiento. El enlace Aerotermia con radiadores: ¿compensa en tu casa? te da las claves.

Refrigeración: Una de las grandes ventajas de la aerotermia es su capacidad de inversión. En verano, la bomba de calor puede funcionar en modo inverso, extrayendo el calor de tu casa y expulsándolo al exterior. Esto te permite climatizar tu hogar de forma eficiente y ecológica, sin necesidad de instalar un sistema de aire acondicionado por separado. En zonas calurosas como Andalucía, esto representa un ahorro y un confort adicional muy significativo.

Agua Caliente Sanitaria (ACS): La mayoría de los sistemas de aerotermia modernos también están diseñados para producir agua caliente sanitaria de forma continua y a la temperatura deseada. Esto significa que puedes tener una ducha caliente sin preocuparte de que se agote el depósito, como podría ocurrir con algunas calderas de gas.

Control y Programación: Los sistemas de aerotermia modernos vienen equipados con termostatos inteligentes y aplicaciones móviles que te permiten controlar la temperatura de tu hogar desde cualquier lugar, programar horarios y optimizar el consumo. Es la comodidad de la tecnología al servicio de tu bienestar.

, la aerotermia no solo te calienta, te proporciona un confort integral durante todo el año, adaptándose a tus necesidades y mejorando tu calidad de vida.

¿Cansado de tener que pensar en sistemas diferentes para calefacción y refrigeración? La aerotermia puede ser la solución que buscas.

El impacto medioambiental: tú también puedes ser parte del cambio

Este es un punto que a menudo se pasa por alto, pero que es cada vez más importante para la mayoría de nosotros. Si te preocupa el planeta y quieres reducir tu huella de carbono, la aerotermia es una elección clara y contundente frente al gas natural.

El gas natural es un combustible fósil. Su combustión libera dióxido de carbono (CO2), el principal gas de efecto invernadero responsable del cambio climático. Además, su extracción y transporte también tienen un impacto ambiental considerable. Seguir quemando gas natural en nuestros hogares es ir en contra de los objetivos de descarbonización que España y la Unión Europea se han marcado.

La aerotermia, por otro lado, es una energía renovable. Como te explicaba, aprovecha la energía del aire exterior, que es una fuente inagotable. Si bien utiliza electricidad para funcionar, la cantidad de electricidad que consume es mucho menor que la energía térmica que produce. Y lo más importante, si esa electricidad proviene de fuentes renovables (como la solar fotovoltaica que puedes instalar en tu propio tejado), el impacto ambiental de tu climatización se reduce drásticamente, ¡hasta casi cero emisiones!

Imagina la diferencia:

  • Caldera de gas: Emisiones directas de CO2 en tu casa.
  • Aerotermia: Emisiones cero en tu casa. El impacto se reduce a la generación eléctrica, que cada vez es más limpia en España.

Una instalación de aerotermia de 10 kW, en comparación con una caldera de gas de potencia similar, puede evitar la emisión de varias toneladas de CO2 al año. En España, donde la generación eléctrica se está volviendo cada vez más verde, la aerotermia es una apuesta segura por un futuro sostenible.

Además, la aerotermia mejora la calidad del aire local al no emitir partículas ni contaminantes en el punto de uso, algo que contribuye a crear entornos urbanos más saludables.

Si quieres ser parte de la solución y no del problema, dando un paso firme hacia un hogar más sostenible y un planeta más sano, la aerotermia es tu mejor aliada. ¿Te gustaría combinar tu aerotermia con placas solares para ser aún más independiente y ecológico?

¿Qué sistema te conviene más según tu caso?

Llegados a este punto, quizás te preguntes: ¿y cuál de los dos sistemas es el adecuado para mí? La respuesta, como casi siempre, depende de tu situación particular. Pero te puedo dar unas pautas claras para ayudarte a decidir.

Te conviene más la AEROTERMIA si:

  1. Buscas el máximo ahorro a largo plazo: Tu objetivo principal es reducir drásticamente tu factura energética, especialmente si tienes un alto consumo o vives en una zona con inviernos fríos.
  2. Quieres un sistema 3 en 1: Deseas calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria con un solo equipo, simplificando tu instalación y tu vida.
  3. Te preocupa el medio ambiente: Quieres reducir tu huella de carbono y apostar por energías limpias y renovables.
  4. Tienes radiadores de baja temperatura o suelo radiante: Aunque es posible adaptar radiadores convencionales, el rendimiento es óptimo con sistemas de baja temperatura.
  5. Planeas una reforma integral o vas a construir: Es el momento ideal para considerar la aerotermia, ya que la inversión se integra mejor en el proyecto.
  6. Quieres acceder a ayudas y subvenciones: Estas ayudas pueden reducir significativamente la inversión inicial, haciendo la aerotermia muy atractiva.
  7. Tu vivienda tiene un buen aislamiento: Cuanto mejor sea el aislamiento, menor será la potencia necesaria y mayor el ahorro.
  8. Tu caldera de gas actual está llegando al final de su vida útil: Es el momento perfecto para dar el salto a una tecnología más moderna.

Te conviene más seguir con el GAS NATURAL si:

  1. Tu prioridad absoluta es la inversión inicial más baja posible: Estás buscando la opción más económica de entrada, sin importar tanto el ahorro a largo plazo o el impacto medioambiental.
  2. Tienes radiadores muy pequeños y no quieres cambiarlos: Si tus radiadores actuales son muy pequeños y tu presupuesto no te permite adaptarlos a un sistema de baja temperatura, el gas natural puede ser una solución más directa, aunque menos eficiente.
  3. No te preocupa el impacto ambiental: La sostenibilidad no es un factor determinante en tu decisión.
  4. Tu caldera de gas es relativamente nueva y no planeas cambiarla a corto plazo: Si tu equipo tiene menos de 5-7 años y funciona bien, quizás no sea el momento de una inversión mayor.
  5. La aerotermia no es viable técnicamente en tu vivienda: Por ejemplo, si no tienes espacio para la unidad exterior o alguna otra restricción muy específica.

Un caso práctico:

  • Familia Pérez (Madrid): Casa de 150 m², 20 años de antigüedad, caldera de gas de 15 años. Invierten unos 1.600 €/año en gas. Están pensando en cambiar la caldera.
  • Opción Gas: Caldera nueva: 2.500 € + 150 € mantenimiento/año. Coste energético sigue alto.
  • Opción Aerotermia: Inversión inicial 11.000 €. Con ayudas del 40%, se queda en 6.600 €. Ahorro anual estimado de 700 € (gas vs aerotermia). Retorno de la inversión en unos 9,4 años. Además, obtienen aire acondicionado. Claramente, la aerotermia es la opción ganadora.
  • Familia García (Valencia): Apartamento de 80 m², caldera de gas de 5 años. Invierten 700 €/año en gas. Tienen radiadores pequeños.
  • Opción Gas: Mantienen su caldera. Coste bajo inicial.
  • Opción Aerotermia: Inversión inicial 7.000 €. Con ayudas del 40%, se queda en 4.200 €. Ahorro anual estimado de 300 € (gas vs aerotermia). Retorno de la inversión en unos 14 años. Podrían necesitar radiadores más grandes o un split para la unidad interior. Aquí la decisión es más ajustada, pero el ahorro a largo plazo y la sostenibilidad inclinan la balanza hacia la aerotermia si el presupuesto lo permite y están dispuestos a adaptaciones.

La decisión es tuya, pero la tendencia del mercado y la tecnología es clara: la aerotermia es el futuro de la climatización doméstica en España.

¿Te gustaría que te ayudáramos a analizar tu caso particular y ver qué opción te conviene más?

Preguntas frecuentes sobre aerotermia vs gas natural

Aquí resolvemos las dudas más comunes que nos llegan sobre la comparativa entre aerotermia y gas natural.

  • ¿Es cierto que la aerotermia gasta mucha electricidad y me va a disparar la factura de la luz?

No, al contrario. Aunque la aerotermia funciona con electricidad, es muchísimo más eficiente que cualquier sistema eléctrico directo. Su alto COP (entre 3 y 5) significa que por cada kWh de electricidad que consume, produce entre 3 y 5 kWh de calor. Una resistencia eléctrica produciría 1 kWh de calor por cada 1 kWh de electricidad. El consumo eléctrico para aerotermia es significativamente menor que el consumo de gas de una caldera para el mismo confort.

  • ¿Puedo usar mi aerotermia con mis radiadores actuales?

En muchos casos sí, pero con matices. Las bombas de calor aerotérmicas son más eficientes trabajando a baja temperatura (unos 40-45 °C). Si tus radiadores actuales están diseñados para funcionar a temperaturas más altas (60-70 °C), es posible que necesites radiadores de mayor tamaño o de baja temperatura para que el sistema sea eficiente. Si no, el rendimiento de la bomba de calor se verá afectado. Si tienes suelo radiante, es la combinación ideal.

  • ¿Cuánto me va a costar la instalación de aerotermia en 2026?

Para 2026, el coste medio de una instalación completa de aerotermia para una vivienda unifamiliar en España puede oscilar entre 8.000 € y 15.000 € antes de ayudas. Sin embargo, con las subvenciones disponibles, que pueden cubrir hasta un 40-50% de la inversión, el coste final puede reducirse a unos 4.000 € - 7.500 €. Los precios varían según la potencia, marca y complejidad de la instalación.

  • ¿La aerotermia calienta lo suficiente en zonas muy frías de España?

Sí, las bombas de calor modernas están diseñadas para funcionar eficientemente incluso a temperaturas exteriores muy bajas, hasta -20 °C. Los modelos actuales garantizan el suministro de calor incluso en las condiciones más adversas de climas como el de Soria o Pirineos. La clave está en dimensionar correctamente el equipo para la zona y el aislamiento de la vivienda.

  • ¿Cuál es la diferencia principal entre aerotermia y gas natural en cuanto a emisiones?

El gas natural es un combustible fósil que emite CO2 y otros gases de efecto invernadero cuando se quema. La aerotermia, en cambio, es una energía renovable que no produce emisiones directas en el hogar. Su impacto ambiental depende de cómo se genera la electricidad que consume, la cual en España es cada vez más limpia.

  • ¿Me compensa la aerotermia si solo la uso para calefacción y no tengo aire acondicionado?

Aunque la aerotermia ofrece refrigeración, su principal ventaja sigue siendo la eficiencia en la producción de

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